sábado, 14 de junio de 2014

Procesos Neuropsicológicos en el aprendizaje



EL CEREBRO
El cerebro forma parte del sistema nervioso central de los vertebrados y se encuentra ubicado dentro del cráneo. En la especie humana pesa en promedio 1,3 kg y es una masa de tejido gris-rosáceo que está compuesto por unos 100.000 millones de células nerviosas aproximadamente (en un cerebro adulto), conectadas unas con otras y responsables del control de todas las funciones mentales. Asimismo, el cerebro es el centro de control del movimiento, del sueño, del hambre, de la sed y de casi todas las actividades vitales necesarias para la supervivencia. Todas las emociones humanas como el amor, el odio, el miedo, la ira, la alegría y la tristeza están controladas por el cerebro.
Jean Bullier [1], explica que las informaciones sensoriales, recogidas tanto en la superficie del cuerpo como en los órganos de los sentidos, convergen hacia la superficie cerebral o córtex cerebral, donde son transformadas y elaboradas en percepciones del mundo exterior.
- La superficie del cerebro se muestra como un mosaico de representaciones topográficas de las superficies sensoriales (mapas sensoriales).
- La información sensorial circula permanentemente entre distintos puntos del córtex y no cabe una localización estricta de las funciones de cada uno de los mapas cerebrales.
- En el centro del cerebro se encuentra el tálamo, circundado por los dos hemisferios cerebrales, que se dividen a su vez en tres zonas: el lóbulo piriforme, el hipocampo y el neocórtex.
Las conexiones entre distintas zonas de la misma porción de la superficie sensorial forman una compleja red. Dicha complejidad sugiere que cada suceso neuronal repercute en todas las áreas sensoriales corticales correspondientes a la misma modalidad. El tratamiento de la información sensorial más allá de las áreas primarias se realiza de modo distribuido, con múltiples intercambios de información entre las diferentes representaciones.
Areas cerebrales
Cada área funcional analiza un aspecto distinto del mundo sensorial, y la activación simultánea de varias áreas permite una riqueza perceptiva imposible de obtener en una sola región del córtex.
La información sensorial se trata de forma simultánea e interactiva en muchas regiones, no esperándose una localización estricta de las funciones en cada una de ellas. Y es que cada unidad funcional se presenta como un módulo de comunicaciones con otras muchas regiones corticales o subcorticales, realizando una interpretación local de varias corrientes informativas.
Los mapas corticales están sujetos a constante modificación, dependiendo en gran manera del uso que se haga de las sendas sensoriales.
Cada hemisferio cerebral se divide en cinco lóbulos, estos son el frontal, el parietal, el temporal, el occipital y la ínsula de Reil. En general, los cuatro primeros lóbulos se sitúan debajo de los huesos que llevan el mismo nombre.Así, el lóbulo frontal descansa en las profundidades del hueso frontal, el lóbulo parietal bajo el hueso parietal, el lóbulo temporal bajo el hueso temporal y el lóbulo occipital debajo de la región correspondiente a la protuberancia del occipital.
El cerebro tiene a su cargo las funciones motoras, sensitivas y de integración. El hemisferio cerebral izquierdo está especializado en producir y comprender los sonidos del lenguaje, el control de los movimientos hábiles y los gestos con la mano derecha. El hemisferio derecho está especializado en la percepción de los sonidos no relacionados con el lenguaje, en la percepción táctil y en la localización espacial de los objetos.

En el lóbulo occipital se reciben y analizan las informaciones visuales.
En los lóbulos temporales se gobiernan ciertas sensaciones visuales y auditivas.
Los lóbulos frontales están relacionados también con el lenguaje, la inteligencia y la personalidad, si bien, se desconocen funciones específicas en esta área. Los movimientos voluntarios de los músculos están regidos por las neuronas localizadas en la parte más posterior de los lóbulos frontales, en la llamada corteza motora.
Los lóbulos parietales se asocian con los sentidos del tacto y el equilibrio.
En la base del encéfalo se sitúa el tronco cerebral, que gobierna la respiración, la tos y el latido cardíaco. Detrás del tronco se localiza el cerebelo, que coordina el movimiento corporal manteniendo la postura y el equilibrio. El procesamiento de la información sensorial recogida del mundo que nos rodea y de nuestro propio cuerpo, las respuestas motrices y emocionales, el aprendizaje, la conciencia, la imaginación y la memoria son funciones que se realizan por circuitos formados por neuronas interrelacionadas a través de los contactos sinápticos. 


LOS SISTEMAS SENSORIALES
Los sistemas sensoriales nos capacitan para reconocer, apreciar y valorar aspectos del mundo necesarios para adaptarnos y aprender para la vida.
El aprendizaje a través de los sentidos es una forma eficiente de aprender.
Más sentidos utilizamos para aprender un nuevo conocimiento, mejor comprendemos, interiorizamos y memorizamos. La experiencia en las aulas refleja que la metodología y didáctica multisensorial es de eficacia comprobada, especialmente en las primeras etapas de la vida, pero también en cursos avanzados de primaria y secundaria. Los alumnos que muestran dificultades en procesos de rendimiento porque les cuesta comprender contenidos que requieren procesos de abstracción, aprenden mejor si utilizan varios sentidos para aprender. El procesamiento de la información sensorial implica códigos con normas que relacionen caracteres como la intensidad con la actividad de las células nerviosas. El procesamiento de la actividad neural sensorial implica numerosas regiones del Sistema Nervioso, relacionadas con la visión, la audición y el tacto. Las vías que procesan la información sensorial, van desde los receptores hasta la médula espinal o el tronco encefálico, donde se conectan con grupos de células nerviosas.  Éstas conectan a su vez con otras y con zonas de la corteza cerebral. Cada modalidad sensorial como el tacto, la vista o la audición tienen tractos distintos y estaciones en el SNC que se conocen como la vía sensorial o aferente de esa modalidad.

La integración sensorial

La integración sensorial se favorece en determinados mapas encefálicos del cerebro: en el colículo superior (considerado centro visual del mesencéfalo), muchas células de las capas profundas responden tanto a estímulos táctiles como visuales y auditivos. Cuando se han establecido estos mapas intersensoriales, se favorece la integración sensorial a través de efectos intersensoriales y la consistencia de la percepción espacial.Los mapas de los diferentes sentidos del colículo están también en correspondencia con el mapa de las respuestas motoras. Esto permite rápidas respuestas en el espacio de movimiento por estímulos visuales u otros. Por ejemplo, retirar rápidamente la mano ante algo que nos roza la piel. A continuación, se procesan las informaciones táctiles en diferentes áreas cerebrales, relacionadas con el área parietal del cerebro.
Procesamiento de la información en el cerebro y areas cerebrales para aprendizajes complejos 
Las áreas corticales Primarias tienen conexiones directas con músculos específicos y receptores sensitivos para producir movimientos musculares o experimentar las sensaciones de ver, oír o somáticas, a partir de un área receptiva.
Las Areas Secundarias “sensan” las funciones de las Areas Primarias. Las Areas de Asociación reciben y analizan señales provenientes de múltiples regiones de la corteza e, incluso, de regiones subcorticales. Las más importantes son la Parietooccipitotemporal, la Prefrontal y el Sistema límbico.
El Sistema Somatosensorial establece conexiones en el cortex visual, motor, Parietal, auditivo, Frontal , junto con el Area de Wernicke para la comprensión y el Area de Broca para el lenguaje en el hemisferio izquierdo en casi todos los casos. Esto refleja la importancia de la globalidad y de captar el significado nuevo en el marco general.
Presentar el contenido de estudio de forma unitaria, bien organizada, de forma significativa, es favorecer el trabajo del cerebro para aprender bien. Los adolescentes que elaboran abstracciones y aplican ya el razonamiento a nivel superior, requieren de informaciones globales, significativas, bien organizadas, para  asimilar los conceptos y dominar los programas. En este sentido están resultando los mapas conceptuales de gran eficacia.


HEMISFERIOS CEREBRALES Y LATERALIDAD

El cerebro muestra simetría bilateral, con los hemisferios (derecho e izquierdo) conectados por el cuerpo calloso y otros puentes.
Las estructuras de los dos hemisferios cerebrales actúan de forma coordinada, proporcionando a la persona una imagen coherente de su entorno. En diferentes investigaciones llevadas a cabo se observa que los alumnos con lateralidad cruzada en esta edad, pueden tener estrategias para superar la falta de dominancia, pero, en general, estos alumnos son más lentos para realizar tareas y aprender.
Cada uno de los hemisferios está especializado: el hemisferio izquierdo para las funciones del lenguaje, en la ejecución de los procedimientos aritméticos y secuenciales, y el derecho para relaciones espaciales y funciones más globales: las conexiones y relaciones entre ambos son necesarias para trabajar con agilidad mental y llevar a cabo, de forma eficaz, los procesos mentales.
Los hemisferios cerebrales aunque estructuralmente idénticos en los niveles superficiales, están estrictamente especializados en las zonas cognitivas, con tal grado de complejidad, elaboración y diferenciación complementarias de funciones al punto de constituirse en dos bases cerebrales de sendas conciencias diferentes.
El lenguaje se sustenta sobre las raíces profundas de áreas específicas de la actividad cerebral del hemisferio izquierdo asociado con el hemisferio derecho representando la esencia vertebral de la comunicación humana consciente superior del diálogo, como el vínculo comunicativo de alguien con alguien.
Se considera, de todas formas, que el cerebro completo está implicado en la lectura, la escritura, el cálculo y el aprendizaje general. 

FUNCIONALIDAD MOTRIZ Y PROCESOS DE LECTOESCRITURA

Los procesos motores inciden en los procesos de aprendizaje porque las áreas motrices intervienen en las rutas cerebrales para el aprendizaje. Probablemente existe entre las áreas motora y promotora, y el área frontal y el área parietal una implicancia de las áreas asociativas en los procesos motores, que sugiere que el papel de dichas regiones no es sólo el de representar el mundo sensorial, sino, igualmente, el de participar en la interpretación del mismo, con miras a un acto motor.
Por este motivo, se realizan actividades de desarrollo sensorial y, paralelamente y a la vez, actividades motrices.
En los procesos de la lectura y de la escritura, se utilizan procesos visuales y procesos motrices. El desarrollo del control de la motricidad fina es el proceso de refinamiento del control de motricidad gruesa, que se desarrolla después de ésta y es una destreza que resulta de la maduración del sistema neurológico. El control de las destrezas motoras finas en el niño es un proceso de desarrollo y se utiliza como un acontecimiento importante para evaluar su edad de desarrollo.
El control de los movimientos finos, pequeños y precisos requieren también de las funciones neurológicas y de la implicación de las áreas motrices, para que se puedan realizar con precisión y calidad.


EL CEREBRO LÍMBICO O EMOCIONAL Y LA MOTIVACIÓN PARA APRENDER

Uno de los aspectos que más preocupa a padres y educadores es la motivación para aprender. El cerebro límbico se relaciona con la motivación intrínseca.

Sistema límbico

La palabra límbico significa frontera. Fue utilizado por Broca para describir las estructuras cerebrales que se encuentran en la región límite entre el hipotálamo y la corteza cerebral. Actualmente se utiliza este término para indicar todo el sistema basal del cerebro que controla la conducta y los estados emocionales.

Estructuras anatómicas relacionadas con los estados emotivos
La ubicación del sistema límbico dentro del Sistema Nervioso Central, lo coloca en una posición que le permite participar en una amplia variedad de los procesos fisiológicos que repercuten en la conducta.

Todas las formas de seguridad personal y autoestima son necesarias para que el cerebro responda con su máxima capacidad. Cuando se crea un ambiente de tensión o temor una parte del cerebro no permite  que las otras partes funcionen adecuadamente, se bloquea el pensamiento, y difícilmente se pueden llevar a cabo los procesos de análisis de problemas y la toma de decisiones.
De todo lo anterior se desprende que sea tan importante la creación de un ambiente en el aula y en la familia idónea para el estudio, el aprendizaje y la maduración personal.


PROCESOS NEUROPSICOLÓGICOS DE LA LECTURA Y LA ESCRITURA

La etapa de Infantil es clave para iniciar la adquisición de los aprendizajes básicos que incidirán directamente en el desarrollo personal, en la afición por la lectura, el interés y gusto por aprender y en la preparación para la etapa siguiente. Nos referimos a la lectura, la escritura y el cálculo que serán instrumentos básicos para toda su vida.

El aprendizaje de la lectura
Es importante que el niño que empieza a leer tenga un correcto desarrollo neurológico. Puede ser poco eficaz tratar de ayudarle en sus lecturas mientras su sistema nervioso no muestre la organización neurológica básica para este aprendizaje. Por ello, es necesario conseguir un adecuado funcionamiento visual, auditivo y táctil, una lateralidad definida (ojo, oído, mano y pie), gateo, marcha y carrera en patrón cruzado, buena orientación espacial, etc. Estas funciones son la manifestación externa de la madurez neurológica.
La lectura es una función muy compleja en la que las funciones visoespaciales están unidas con funciones oculomotrices, lo que hace necesaria la participación de las áreas de asociación y áreas motoras frontales:
. Por un lado, el complejo proceso motriz necesita integrar y secuenciar muchos movimientos oculomotrices para poder llevar a cabo una lectura eficaz, es decir, conseguir velocidad, controlar y adecuar al proceso lector y los movimientos de fijación (recogen y procesan la información). En este proceso se incluyen los aspectos visoperceptivos que nos permiten diferenciar los distintos componentes de las letras (forma, figura, etc.) e integrar en un símbolo grafémico.
. En segundo lugar, se necesita que los estímulos visuales, traducidos ya a grafemas, adquieran la significación que tienen dentro del lenguaje, y para esto se acude a áreas específicas de almacenamiento del lenguaje. En este proceso se dan a su vez dos procesamientos distintos y complementarios, uno determinado por la ruta visual, que permite reconocer los símbolos lingüísticos impresos; y otro por la ruta fonológica, que permite traducir dichos símbolos grafémicos en fonemas.
. El tercer paso será el que se lleve a cabo con dicha información mediante un procesamiento sintáctico, lo que permitirá ordenar las palabras dentro de un contexto específico definido por las leyes propias de cada lengua.
. En cuarto lugar, será necesario un procesamiento semántico que dé a las palabras el significado contextual y de comunicación que tienen.
. A todo esto hay que añadir por lo menos tres procesos de memoria diferentes y complementarios: uno, icónico (asociado con áreas occipitales primarias) en el que se retienen la forma en la corteza durante los primeros milisegundos; otro, “a corto plazo” (asociado con áreas occipital-parietales) en el que se reconoce dicha forma como un grafema; y, por último, un tercer proceso mnésico más a largo plazo (asociado con áreas fronto temporales) en el que se reconoce semánticamente dicho símbolo.

El aprendizaje de la lectura requiere habilidades y dominio de los siguientes procesos:
a.Procesos perceptivos: visuales, auditivos y táctiles
El sistema visual es el primero que actúa en el proceso. De su eficiente funcionalidad dependerá la recepción de la información y sobre ella se apoyará la significación y la comprensión de lo que se lea. Las habilidades visuales relacionadas con la lectura son: motricidad ocular, convergencia visual, acomodación, lateralidad y coordinación visomotora.
El sistema auditivo incidirá en los procesos de comprensión en el aula, en el reconocimiento de lo que lee y los procesos de lenguaje, idiomas, escritura y ortografía. Las habilidades auditivas relacionadas con la lectura y estos aprendizajes son: discriminación auditiva, localización de sonidos, ritmo y captación de estructuras rítmicas, lateralidad y nivel de integración auditiva de cada uno de los oídos.
El desarrollo táctil, aunque nos parece más lejano en cuanto a su relación con estos aprendizajes, favorece la integración de todo e influye directamente con las representaciones mentales de lo que se aprende. A mayor dificultad de comprensión de lo que se lee o escucha,  más utilización del tacto se debe emplear en el proceso.

El desarrollo visual, auditivo y táctil van parejos al desarrollo motor y todos inciden en los procesos de atención, concentración y procesamiento de la información en cuánto a la decodificación inicial de la entrada. Previenen la dislexia de tipo visual y fonológico, además de otras dificultades lectoras.

b. Procesamiento léxico
Después del análisis visual de las palabras, el resultado se transmite a un almacén de representaciones ortográficas de palabras: léxico visual, donde se identifican palabras por comparación de las almacenadas. Después se activa el sistema semántico y se identifica su significado.
Los Procesos Léxicos exigen reconocer una palabra (leer), que supone descifrar el significado que ese grupo de letras representa. Existen dos procedimientos o rutas que conducen desde el signo gráfico al significado de las palabras:

Ruta léxica o visual
Ruta fonológica
Se conecta directamente la forma ortográfica de la palabra con su representación interna.

Requiere haber visto la palabra suficientes veces.
Se transforma cada grafema en su correspondiente sonido, y se utilizan esos sonidos para acceder al significado.

Requiere saber utilizar las reglas de conversión grafema a fonema.

Un buen lector tiene que tener plenamente desarrolladas ambas rutas si quiere leer todas las palabras, la léxica para leer con mayor rapidez las palabras familiares y para distinguir homófonos y la fonológica para poder leer palabras desconocidas o poco familiares.


c. Procesamiento sintáctico
Las reglas sintácticas permiten clarificar y segmentar cada oración para extraer el significado. La relación se transmite a través de la relación entre las palabras y después se reconoce el mensaje que viene determinado por cómo se relacionen.           

d. Procesamiento semántico
La extracción del significado y la integración de la memoria son ya el resultado del proceso de comprensión lectora. La estructura interna de un esquema es similar a una obra de teatro, con variables asociadas a diferentes situaciones. Estas hacen posible la elaboración de inferencias, necesarias para la comprensión.
La velocidad y la comprensión lectora será la consecuencia lógica de estos procesos, siempre que se favorezca la codificación, leer bien, deprisa y con la entonación adecuada, así como la elaboración y búsqueda del significado de lo leído.
El aprendizaje de la escritura
El aprendizaje de la escritura se relaciona directamente con el tono muscular, el control postural, el área vestibular y la coordinación visomotora, es decir, con el desarrollo visual y motriz.
Para escribir de forma correcta, es necesario un tono muscular y un control postural adecuados.
La postura es la posición espacial relativa del tronco, la cabeza y los miembros. Para mantener la postura estable:
   . Es necesario que el centro de gravedad se sitúe por encima de la base de apoyo.
   . El aparato vestibular detecta los cambios en la posición de la cabeza, la aceleración lineal y angular.
   . Los núcleos vestibulares utilizan esta información, conjuntamente con los nervios aferentes procedentes de los músculos del cuello y las vértebras cervicales, para determinar si la cabeza se mueve sola o si se mueve con el resto del cuerpo.


      Desde la topografía de la letra y la velocidad al escribir, el orden y la limpieza, el uso de la ortografía y otros aspectos, hasta los procesos más complejos de escritura creativa, se puede afirmar que existen diferentes factores y procesos neuropsicológicos implicados en los mismos. Todos ellos, inciden también, de una manera u otra en los procesos lectores.




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