miércoles, 18 de junio de 2014

A continuación analizaremos la influencia de las bases neurológicas en el aprendizaje, basandose en el libro de "Dificultades infantiles del aprendizaje", del Grupo Cultural.

Partiremos desde las distintas partes del cerebro en su interior:

-   Bulbo raquídeo.
-   Sistema límbico:
. Tálamo.
. Hipotálamo.
. Hipocampo.
. Amígdala.

El bulbo raquídeo, que es la parte más antigua del cerebro. Este órgano conecta la columna vertebral con el cerebro y controla ciertas funciones corporales críticas, como son el latido del corazón, la respiración, la temperatura, la homeostasis y la digestión.

El sistema límbico esta sobre el bulbo raquídeo. Casi todas las estructuras que se encuentran en el sistema límbico están duplicadas en los hemisferios del cerebro. Este sistema controla diversas funciones entre las cuales se encuentra: la alimentación, la generación de emociones y la reproducción entre otras. Para el aprendizaje y la memoria debemos mencionar la importancia que tienen las cuatro estructuras del sistema límbico:
El tálamo es el principal receptor de toda la información sensorial a excepción del olfato. Esta última es enviada a otras partes del cerebro para un procesamiento adicional.
El hipotálamo es una glándula que forma parte del diencéfalo, y está por debajo del tálamo. Se dice que es el centro integrador del sistema nervioso vegetativo o autónomo, dentro del sistema nervioso central. Desempeña un papel importante de algunas funciones psíquicas y psicomotoras. Algunos estados de hiperexcitabilidad o de depresión se pueden deber a trastornos funcionales del hipotálamo, y también pueden depender de estos los efectos colaterales, representados por palpitaciones, lagrimeo, salivación, vomito, rubor, etc., que acompañan a los estados emotivos.

El hipocampo, que está cerca de la base del área límbica, juega un papel principal en el aprendizaje: transforma información desde la memoria y mediante señales eléctricas la envía a regiones de almacenamiento a largo plazo; este proceso puede tomar días o meses. El hipocampo revisa constantemente la información relacionada con la memoria corta y la compara con los recuerdos de experiencias almacenados. Este proceso es fundamental para la formulación del sentido de la información.

La amígdala está pegada a un extremo del hipocampo, juega un rol muy importante en las emociones, especialmente el miedo. Existe la posibilidad, aunque no está probado, de que la amígdala almacena el componente emocional de los recuerdos, mientras que los componentes cognitivos se almacenan en otro lado.

La formación de neuronas comienza en el embrión durante la gestación. A los cuatro meses de gestación ya se han formado alrededor de 200 billones de neuronas. Casi la mitad de estas serán eliminadas en un lapso corto de tiempo porque no se ha logrado la conexión con otras neuronas. Este proceso de eliminación esta genéticamente programado para prevenir una sobrepoblación de neuronas sin conexión.

Después del nacimiento, el cerebro gana más o menos dos tercios del peso que tendrá el cerebro adulto. El cerebro de un recién nacido establece millones de conexiones a medida que el niño va asimilando su entorno, se establecerán mayor número de sinapsis y por lo tanto el aprendizaje se dará más fácilmente y tendrá mayor significado. Con la experiencia, se seleccionan las  conexiones apropiadas y se eliminan las que no son convenientes; las que quedan constituyen las bases sensoriales y quizás cognitivas de las futuras fases del desarrollo. Un ejemplo de esto es que durante los periodos tempranos de desarrollo, en la corteza visual, la persona tiene más sinapsis a los seis meses de edad que las que tendrá cuando es adulto.

El resto de las conexiones sinápticas se dan después del nacimiento. La experiencia juega un papel primordial en la formación de sinapsis. En diversos estudios realizados en seres humanos con anormalidades visuales como las cataratas, que producen una desviación del ojo, se evidencio que si el ojo esta privado de una adecuada experiencia visual a una edad temprana de desarrollo, pierde la habilidad de transmitir información visual al sistema nervioso central.

Las experiencias de aprendizaje fomentan la producción de nuevas sinapsis. Los cambios que se realizan en el cerebro con la formación de nuevas sinapsis o las modificaciones de algunas, favorecen a que las células se vuelvan más poderosas y eficientes. El aprendizaje realiza nuevos patrones de organización en el cerebro y esto ha sido confirmado por pruebas electro físicas de la actividad de las células nerviosas.

Nuevas investigaciones sobre el funcionamiento del cerebro humano.

Mucho se ha escrito en esta última década en relación al cerebro. Hasta hace poco, los estudios sobre cómo funciona el cerebro eran limitados debido a la falta de instrumentos de investigación. Actualmente, se han desarrollado una serie de nuevas técnicas que han ayudado a los investigadores a profundizar en los procesos neurofuncionales. Estos son la tomografía computarizadas (CAT), tomografía de emisión de positrón (PET), resonancia magnética  (MRI), el MRI funcional (f MRI).

De acuerdo con las nuevas investigaciones de la neurociencia se ha descubierto que el aprendizaje cambia la estructura física del cerebro. El cerebro humano realiza nuevas conexiones de acuerdo con las necesidades que tenga. Esto lleva a que este continuadamente reorganizándose. Es plástico, capaz de aprender y adaptarse, de mejorar y perfeccionar las habilidades más utilizadas como consecuencia de la estimulación. ¿Cómo lo puede hacer? ¿Cómo una cantidad de actividad en algunas neuronas puede cambiar su forma física y la extensión de su territorio?

Cuando el cerebro aprende a través de la experiencia, se realizan cambios en su estructura; esto sucede por ejemplo, cuando se añaden o se eliminan conexiones entre las células, cuando cambia la cantidad de químicos que se utilizan al enviar mensajes o cuando un área se vuelve más activa. Los cambios son el resultado de la maduración y la experiencia. También sabemos, de acuerdo con las investigaciones, que las diferentes partes del cerebro pueden estar listas para aprender en diferentes momentos.

A esto se denomina “ventanas de oportunidad”: son periodos importantes en los cuales el cerebro responde a cierto tipo de estímulos para crear o consolidar conexiones nerviosas. Son periodos de desarrollo sensibles en donde la estimulación ambiental es más eficiente en lograr cambios. Es importante tener en cuenta que el estímulo apropiado en estos momentos es fundamental para que la persona alcance su mejor desarrollo.

Los avances  de neurociencia demuestran que brindando un ambiente estimulante y apropiado, tanto niños como adultos somos capaces de compensar, cuando un área del cerebro no puede funcionar correctamente. Los investigadores afirman que no existe duda de que el cerebro en desarrollo puede compensar, inclusive cuando existen problemas en enfocar la atención. Estos conceptos  cambian algunas ideas del desarrollo del cerebro.

Condiciones necesarias para aprender.

El aprendizaje es una función  integrativa, en donde se relaciona el cuerpo, la psique y la mente, para que el individuo pueda apropiarse de la realidad de una manera particular. Tomando en cuenta este hecho, entendemos que el ser humano hace, siente y piensa. Por eso, es importante no solo enfocarnos en las funciones cerebrales y su relación con los procesos cognitivos, sino entender que cada individuo tendrá su forma particular de procesamiento de la información, que no depende solo de lo cerebral, sino que está arraigado en lo psíquica es lo que habitualmente llamamos afectividad.



El desarrollo cognitivo se entiende, pues, como un proceso que permanentemente se transforma como resultado de continuas reestructuraciones que se producen en las diversas interacciones que la persona establece. Existen momentos claves en los que la estimulación permite que algunas funciones aparezcan y se desarrollen.
Teniendo en cuenta las bases neurofuncionales y los procesos psicológicos, los mismos no se dan de manera independiente.

Especialización cerebral

En los años 60 un grupo de neurocirujanos practicaron una serie de operaciones a pacientes con ataques epilépticos severos. En estas operaciones se les seccionaba el cuerpo calloso, que es un haz formado por millones de fibras nerviosas que conecta los dos hemisferios cerebrales. Esto logro una disminución significativa en el número de convulsiones y, a la vez, dejo una puerta abierta para estudiar las consecuencias de la falta de conexión entre los dos hemisferios.
Esta investigación concluyo que los dos hemisferios derecho e izquierdo tienen funciones muy claras y diferenciadas, y que el cuerpo calloso permite que los dos hemisferios compartan el aprendizaje y la memoria.

Hemisferio izquierdo.

Es el hemisferio de la lógica. Monitorea las áreas del lenguaje, es analítico y evalúa los datos de una forma racional. Comprende la interpretación literal de las palabras y detecta el tiempo y la secuencia. También reconoce letras, palabras y números escritos en palabras. Conecta con el lado derecho del cuerpo.

Hemisferio derecho.


Es el hemisferio intuitivo. Recoge información de imágenes, más que de palabras. Interpreta el lenguaje a través del contexto, es decir lenguaje corporal, contenido emocional y tono de voz. Se especializa en percepción espacial. Reconoce lugares, caras y objetos. Conecta con el lado izquierdo del cuerpo. 



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